17 jun. 2013


<<Supongamos que entre dos personas, A y B, hay dos metros de distancia. Y A quiere acercarse a B, pero en cada paso ha de cubrir exactamente la mitad de la distancia total que le resta para alcanzar a B. El primer paso es de un metro, el segundo de medio metro, el tercero de un cuarto de metro. Cada paso de A hacia B será más pequeño, y la distancia se irá reduciendo en una progresión eterna, pero lo sorprendente del caso es que, manteniendo la premisa de que cada paso sea equivalente a la mitad de la distancia total que los separa, por más que avance, A nunca llegará a B.>>

4 may. 2013





"Por motivos que quizás parezcan más evidentes de lo que son en realidad, me opongo a la pena capital, y confío en que el juez que me sentencie comparta esta actitud. De haber comparecido ante mí, de ser yo quien me juzgara, habría condenado a Humbert a treinta y cinco años por violación y habría desechado el resto de las acusaciones. Pero, aún así, Dolly Schiller me sobrevivirá, sin duda, muchos años. He tomado la siguiente resolución, con todo el sostén y el impacto legal de un testamento firmado: deseo que estos recuerdos no se publiquen hasta que Lolita ya no viva.
Ninguno de los dos vivirá, pues, cuando el lector abra este libro. Pero mientras palpite la sangre en mi mano que escribe, tú y yo seguiremos siendo parte de la bendita materia, y me será posible hablarte desde aquí, aunque estés en Alaska. Sé fiel a tu Dick. No dejes que otros hombres te toquen. No hables con desconocidos. Espero que quieras a tu hijo. Espero que sea varón. Ojalá que tu marido te trate siempre bien, porque de lo contrario. mi espectro se le aparecerá, como negro humo, como un gigante demente, y le arrancará nervio tras nervio. Y no tengas lástima de Clare Quilty. Tenía que elegir entre él y Humbert Humbert, y quería que éste viviera, al menos, un par de meses más, para que tú vivieras después en la mente de las generaciones venideras. Pienso en bisontes y ángeles, en el secreto de los pigmentos perdurables, en los sonetos proféticos, en el refugio del arte. Y ésta es la única inmortalidad que tú y yo podemos compartir, Lolita mía."

3 abr. 2013



"-Cuando era pequeña creía en Dios.
-¿Y qué pasó? 
-Nada, ése era el problema. Dios no parecía interesarse mucho por mí, así que dejé de pensar en él. Ahora ni creo ni no creo, simplemente me ocupo de mis cosas yo sola.
-Así es como debe ser.
-No sé, a veces pienso que Dios existe para los demás y que, por alguna razón, no puede ocuparse de mí. A lo mejor hay un Dios que no es un Dios tan capaz como dicen. A lo mejor Dios es un poco torpe o un poco vago o incluso un poco imbécil.
-¿Un Dios imbécil?
-Sí, como un presidente del gobierno o algo por el estilo. A lo mejor hay un Dios más listo que éste esperando en alguna parte, pero como Dios es inmortal, eso viene con el cargo, pues al otro, al listo, no le va a tocar nunca. A lo mejor el mundo entero es como México. En México pase lo que pase, siempre tienen a la misma gentuza organizándolo todo".

22 mar. 2013






Una bocanada de aire fresco. Ligero, necesario y -jodidamente- efímero. Así has sido para mí. Viniste sin yo desearlo, ni buscarlo, pero lo cierto es que fuiste el motivo principal por el que levantarme unas cuantas las mañanas. El mundo es un poco menos malo porque existes, te lo aseguro. Y eso que ha sido escaso. Me siento bastante estúpida al indagar en mi cerebrito de post-adolescente y descubrir que en tan poco tiempo despertaste algo muy grande. Algo que hacía mucho que no tenía la fortuna de sentir.
No te puedes hacer una ligera idea de toda la felicidad que me proporcionaste sin siquiera saberlo. Y, la verdad, te envidio por ello. Ya me gustaría a mí ir por ahí regalando pequeños momentos de gloria o haciendo que alguien reventase los índices de felicidad como hiciste tú conmigo. Bueno, qué cojones, me gustaría reventar tus índices de felicidad. Pero… lo que no se puede, no se puede. Y además es imposible.




20 mar. 2013

Hay un hospicio de tinta para acentos perdidos.


"El sol entraba por las ventanas abiertas y también el viento que la despeinaba y la volvía a peinar y no hacía ni frío ni calor, ni era pronto ni demasiado tarde, los dos bebían cerveza y la carretera se alargaba como si no fuera a terminarse nunca y parecía de verdad que Dios estaba tocando todos sus grandes éxitos."

15 mar. 2013


"Hay que admitir que lo que ocurre en la superficie de este planeta no es demasiado importante a escala universal. Lo que un terrícola pueda escribir sólo será leído por otro terrícola. Es probable que a las galaxias les importe saber que el volumen de negocio de Microsoft equivale al PNB de Bélgica y que la fortuna personal de Bill Gates está valorada en 100 mil millones de dólares. Trabajas, te relacionas con otros seres, te gustan ciertos lugares, te mueves sobre un pedrusco que da vueltas en la oscuridad. Podrías rebajar tus pretensiones. ¿Acaso no te das cuenta de que sólo eres un microbio? ¿Existe un Baygon contra un insecto tan nocivo como tú?"

4 mar. 2013



"Your life is not an episode of Skins. Things will never look quite as good as they do in a faded, sun-drenched Polaroid; your days are not an editorial from Lula. Your life is not a Sofia Coppola movie, or a Chuck Palahniuk novel, or a Charles Bukowski poem. Grace Coddington isn’t your creative director. Bon Iver and Joy Division don’t play softly in the background at appropriate moments. Your hysterical teenage diary isn’t a work of art. Your room probably isn’t Selby material. Your life isn’t a Tumblr screencap. Every word that comes out of your mouth will not be beautiful and poignant, infinitely quotable. Your pain will not be pretty. Crying till you vomit is always shit. You cannot romanticize hurt. Or sadness. Or loneliness. You will have homework, and hangovers and bad hair days. The train being late won’t lead to any fateful encounters, it will make you late. Sometimes your work will suck. Sometimes you will suck. Far too often, everything will suck - and not in a Wes Anderson kind of way. And there is no divine consolation - only the knowledge that we will hopefully experience the full spectrum - and that sometimes, just sometimes, life will feel like a Coppola film."

11 feb. 2013











































Los que tenéis la desgracia -o placer- de conocerme sabéis que soy la impuntualidad personificada. Mi costumbre es llegar 15 minutos tarde o salir de casa un minuto antes de la hora acordada. Esto me obliga a correr por la calle y acortar tiempo de donde sea, lo que -a su vez- provoca que sea un peatón irresponsable. Esto mismo me sucedía ayer: como siempre llegaba tarde y al cruzar la calle no miré hacia el lado izquierdo y un coche -conducido por un joven- se vio obligado a frenar bruscamente -lo que es de agradecer, no quiero morirme tan joven-. Lógicamente -o no- el joven comenzó a gritar una sarta de insultos en los que probablemente insinuaría que mi madre ejerce la prostitución o que mi coeficiente intelectual es mucho menor a la media. 
¡Lo que son las cosas y la fuerza de las circunstancias! Quizá en otro contexto ese joven sería mi futuro marido o, qué sé yo, mi deseado amigo homosexual. O ¡qué cojones! si las circunstancias hubiesen sido otras muy diferentes sería mi hermano, mi tío o mi profesor. Y es que ellas son las que rigen el mundo. Ellas son las que -por un extraño motivo- deciden cómo ha de sucederse la vida. Ellas son las que incorporan a nuestra existencia a las personas y las que deciden echarlas. A mí personalmente se me ponen los pelos como escarpias -por exagerarlo un poco- al pensar que un desconocido te pueda despertar ternura en cantidades industriales y -por el contrario- obligarte a sujetar el bolso con toda la fuerza que posees. Y todo dependiendo del contexto, las circunstancias y el destino. 

27 ene. 2013

2 años

Me cuesta mucho empezar. Tengo ideas y sé qué quiero decir, pero no sé empezar. Sin embargo a lo largo del tiempo he aprendido que lo importante no es ni cómo empiezas, ni cómo acabas. Y que lo más importante es el trayecto. Con el paso del tiempo he aprendido -también- que eso es lo importante: aprender. La vida es un proceso continuo de aprendizaje. Y que lo importante es conocerse uno mismo. Y que casi todo lo que aprendemos es mediante observaciones y (sobre)viviendo. Que todo pasa, que todo sube. Y que arrepentirse es una estupidez. Que sería un error vivir haciendo algo que detestas, por eso mismo estoy sumamente feliz de estudiar Publicidad y RPPP -como ya he manifestado en diversas ocasiones- y que estoy encantada de haber conocido allí a personas tan maravillosas. Y que también estoy encantada de conservar muchas amistades. Que el instituto fue increíble y que no me importaría volver a repetir 2º de bachillerato y revivir todo aquello. Que la selectividad y los exámenes de enero son puras exageraciones y que no son para tanto. Que prefiero los días de lluvia y que deseo poder tomar el Sol pronto porque odio la blancura de mi piel. Que All my own stunts de Arctic Monkeys es genial. Que los Arctic Monkeys son mi grupo favorito. Que los amores de mi vida son: Barney Stinson, Alex Turner, Joseph Gordon-Levitt y Seth Cohen. Que tengo una vida sumamente pequeña y que por eso me encanta leer. Que lo mejor y lo peor de los libros es que te hacen soñar y ambicionar demasiado. Que deseo triunfar en lo que quiera que me dedique. Que desearía ser organizadora de eventos y sobre todo de bodas. Que me gustaría ser recordada después de muerta. Que a veces empleo un léxico un tanto culto, pero es una mera actividad lúdica. Que detesto las faltas de ortografía. Que a veces sufro la típica crisis de los 40. Que tengo demasiado mundo interior y que no dejo que nadie lo conozca. Que estoy empática y simpática. Que me pirran las cicatrices y escuchar la pertinente historia que hay detrás de ellas. Que me apasiona la moda y que ya tengo apuntados los horarios de la NY Fashion Week que empieza el próximo 7 de febrero. Que me apasiona cocinar. Que ver la tele para hacer zapping de cosas que no te gustan es la mayor pérdida de tiempo. Que soy incapaz de estar sentada en un sofá sin hacer nada. Que Los Simpson es mi serie favorita y que me considero un símil de Lisa Simpson. Que -como Lisa- necesito un Encías Sangrantes de amigo. Que temo a la muerte y por eso no me tomo nada en serio. Que sonrío mucho. Que cuando no conozco a alguien soy insoportablemente tímida y cuando le cojo confianza soy simplemente insoportable. Que disfruto teniendo mis secretos. Que amo las coincidencias. Que amo la sorpresas. Que el mejor regalo que alguien me puede hacer es coger un papel y un boli y escribirme algo. Que estoy ansiando libertad y demostrar lo perfectamente capaz que soy de tomar mis propias decisiones. Que me encantan los colores, pero no tengo ninguno favorito. Que las flores son lo más bonito del universo. Que no entiendo qué significa ser normal. Que digo muchas palabrotas, pero ya he desistido en mi batalla contra ellas. Que hablo por hablar. Que 500 days os Summer y Quiéreme si te atreves son mis películas favoritas. Que no soy especialmente cinéfila. Que -entre otras muchas cosas- me gustaría hacer videoclips, aunque trabajar en una revista de moda sería lo mejor del mundo. Que me gusta el capitalismo y que son los capitalistas los que lo estropean.  Que -aunque nadie lo haga- valoro mucho las intenciones. Que me gustaría tener algún talento y creatividad. Que mi más preciado tesoro es mi familia. Que al fin y al cabo tu familia es la que te creas tú. Que me fascinan las personas. Que -aunque diga que detesto a la gente- cuando veo a las 8 de la mañana al señor que trabaja en la gasolinera cuando hace un frío que pela sonriendo y siendo simpático se me rompen los esquemas del odio. Que detesto a la gente sin personalidad. Que podría pasarme horas y horas escribiendo y alargando esto. Que llorar es una profunda pérdida de tiempo. Que odio a la gente insegura. Que detesto los estereotipos y los prejuicios que ellos conllevan. Que hay países que detesto, pero no soy nada racista. Que a veces tengo unos venazos de izquierdas y mi sangre Castro se deja ver. Que la inspiración llega por ciencia infusa. Que mi sueño es tener una pastelería llena de flores. Que ojalá viviese en un paraíso tropical con diademas de flores, vestidos de colores y morena. Que mi modelo para escribir es Rosa Montero. Que ojalá supiese escribir. Que me encanta la soledad. Que soy capaz de matar, tengo la sangre fría. Que pasar detesto estar con gente que no me aporte absolutamente nada, aunque esto sea muy frecuente. Que no quiero hacerme mayor. Que el día de mi cumpleaños prefiero que me deis el pésame antes que una felicitación. Que la literatura me fascina. Que a veces me siento Gregorio Samsa. Que debo dejar de exponerme públicamente. Que me gusta deciros lo que pienso para que creáis que me conocéis cuando en realidad conocéis de mí lo que yo quiero que conozcáis.

25 ene. 2013

13 ene. 2013



"Date a girl who reads. Date a girl who spends her money on books instead of clothes. She has problems with closet space because she has too many books. Date a girl who has a list of books she wants to read, who has had a library card since she was twelve.
Find a girl who reads. You’ll know that she does because she will always have an unread book in her bag. She’s the one lovingly looking over the shelves in the bookstore, the one who quietly cries out when she finds the book she wants. You see the weird chick sniffing the pages of an old book in a second hand book shop? That’s the reader. They can never resist smelling the pages, especially when they are yellow.
She’s the girl reading while waiting in that coffee shop down the street. If you take a peek at her mug, the non-dairy creamer is floating on top because she’s kind of engrossed already. Lost in a world of the author’s making. Sit down. She might give you a glare, as most girls who read do not like to be interrupted. Ask her if she likes the book.
Buy her another cup of coffee.
Let her know what you really think of Murakami. See if she got through the first chapter of Fellowship. Understand that if she says she understood James Joyce’s Ulysses she’s just saying that to sound intelligent. Ask her if she loves Alice or she would like to be Alice.
It’s easy to date a girl who reads. Give her books for her birthday, for Christmas and for anniversaries. Give her the gift of words, in poetry, in song. Give her Neruda, Pound, Sexton, Cummings. Let her know that you understand that words are love. Understand that she knows the difference between books and reality but by god, she’s going to try to make her life a little like her favorite book. It will never be your fault if she does.
She has to give it a shot somehow.
Lie to her. If she understands syntax, she will understand your need to lie. Behind words are other things: motivation, value, nuance, dialogue. It will not be the end of the world.
Fail her. Because a girl who reads knows that failure always leads up to the climax. Because girls who understand that all things will come to end. That you can always write a sequel. That you can begin again and again and still be the hero. That life is meant to have a villain or two.
Why be frightened of everything that you are not? Girls who read understand that people, like characters, develop. Except in the Twilight series.
If you find a girl who reads, keep her close. When you find her up at 2 AM clutching a book to her chest and weeping, make her a cup of tea and hold her. You may lose her for a couple of hours but she will always come back to you. She’ll talk as if the characters in the book are real, because for a while, they always are.
You will propose on a hot air balloon. Or during a rock concert. Or very casually next time she’s sick. Over Skype.
You will smile so hard you will wonder why your heart hasn’t burst and bled out all over your chest yet. You will write the story of your lives, have kids with strange names and even stranger tastes. She will introduce your children to the Cat in the Hat and Aslan, maybe in the same day. You will walk the winters of your old age together and she will recite Keats under her breath while you shake the snow off your boots.
Date a girl who reads because you deserve it. You deserve a girl who can give you the most colorful life imaginable. If you can only give her monotony, and stale hours and half-baked proposals, then you’re better off alone. If you want the world and the worlds beyond it, date a girl who reads.
Or better yet, date a girl who writes."