16 may. 2012




El problema es que tengo absoluta y total dependencia de ti. Para mi es un suplicio que, pudiéndote decir tantísimas cosas, no te diga nada. Que sólo haya silencio. Que no me dirijas la palabra durante 24 horas. Y no es que no quiera, es que no puedo. Las horas me parecen eternas y mi cabeza empieza a dar vueltas y vueltas. ¿Acaso soy la única que lo ve? Podemos hacer y decir tantas cosas y no decimos ninguna, creo que esto ya lo he dicho, pero me da igual. Todo me da igual si no es contigo. Dependo de ti y de las ilusiones que tengo.

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